17 Las fundaciones

 
Un año y medio antes de morir, el arquitecto crea el 23 de enero de 1925 dos fundaciones piadosas dedicadas a sus padres, por medio de las cuales se tiene que hacer un ejercicio espiritual en memoria de sus almas.

La de su madre, al no conservar en Reus bienes patrimoniales, la dota con unas acciones del ferrocarril.

La de su padre, gracias al haber mantenido en Riudoms el patrimonio familiar, la dota con la finca de la Calderera, la casa solariega, la finca de le Sorts y seis acciones del pantano de Riudecanyes.

La dedicada al padre tiene que hacerse en la Parroquia de Riudoms y la de la madre, en la ermita de Misericordia o en alguno otro templo de Reus.

Estas fundaciones tienen que tener como eje central la visita espiritual a la Virgen María de Montserrat, según los ejercicios que ha establecido el obispo Josep Torras Bages.

Durante cincuenta años se celebrarán dentro del anonimato de los actos litúrgicos privados.